miércoles, 8 de julio de 2009

I'm a passenger

“Para el hombre que sabe ver no existe tiempo perdido. Aquello que sería desocupación para otros, es observación para él” Alfredo de Vigny.


Ayer llovió a cantaros sobre Londres. El cielo, más gris que nunca, se iluminaba con los relámpagos, y al repiqueteo de las gotas le acompañaba el estruendo de lor truenos. A excepción del entrenamiento de baloncesto de la mañana, el viaje a la librería para poder conectarnos a Internet y la compra, no hemos salido de casa.
Desde el mediodia una pregunta me rondaba la cabeza persistentemente: “¿qué hago aquí?” No me malinterpreteis, lo paso muy bien. Disfruto como si fuera la primera vez que estoy en esta ciudad, tengo ilusión por ver cosas nuevas, y Jorge es un buen compañero de viaje. El inglés mejora matiz a matiz...

Pero ayer observaba el caer de la lluvia sobre los coches desde la ventana de nuestra habitación, y todo eso me pareció insuficiente. Hasta que he querido ver algo de sentido en la cita que encabeza esta entrada. Al leerla en uno de mis libros me recordé hace muchos años sentado en aquella clínica por los aledaños del ayuntamiento. Alli hacia recuperación por un problema de crecimiento en una de mis rodillas, y pasaba mucho tiempo sentado, mirando por la ventana. Recuerdo que jugaba a ser un gran detective, y trataba de averiguar el oficio de las personas que pasaban por la calle. Quería saber si iban o venían, adonde, y porqué, e inventaba sus historias. Y las horas se pasaban volando.

Supongo que me tomo este viaje como una prueba. Necesito ver si puedo volver siendo mejor de lo que era cuando me fui, hace hoy una semana. Necesito ser mejor. Y para eso no me vale solamente esperar que el tiempo pase rapido hasta que me deje en el dia 29. Eso sería desaprovecharlo. Asi que a ver que jugo le puedo sacar a estas tres semanas que quedan.

Además, Londres es una ciudad magnífica para observar. Creo que esta tarde llevaré a Jorge al 221B de Baker Street. Alli hubiera vivido el culpable de que me pasase horas acechando a los transeuntes que caminaban por aquella calle cercana al ayuntamiento.

The Passenger

martes, 7 de julio de 2009

Shots


Todo es más facil cuando tienes una pelota en la mano y lo único que debes hacer es meterla por un aro. En el microuniverso de las canchas, todo se reduce a eso. Aquí en Londres, como en casi todas partes, todos juegan con todos, y en un parque pueden reunirse tantos colores de piel y lenguas maternas como jamas vi en una cancha valenciana. Es divertido. Juegas, botas, pasas, te arriesgas, encestas. O fallas.

Todo va en función del resultado. Un jugador dribla por fuera de la línea de tres puntos, finta y se escabulle de un marcaje. Unos seis metros y veinticinco centimetros le separan del aro. Hay un compañero desmarcado, pero el jugador intuye que puede lograrlo. Arma el tiro, salta, y tira en suspensión. La pelota vuela y describe una parábola que siempre me ha fascinado.

Pero la acción del jugador será juzgada en gran medida por el resultado. ¿Logró la canasta?¿Falló? Si anota tres puntos, a pocos les importara que no haya pasado a su compañero, y vitorearan su acierto. Si falla, en cambio, todos exclamarán indignados que habia un hombre libre más cerca del aro. Asi es: generalmente, el éxito condiciona el juicio de la acción previa.

Ha encestado: no hay más que hablar, el juego sigue.
Ha fallado: unos abuchearan, otros moverán la cabeza y se frotarán los ojos, algunos se reirán, otros pocos trataran de entender a quien tomó la decisión.
El tirador deberá rehacerse, asumir su fallo y bajar a defender. Puede aprender una lección que le haga mejorar. De poco le servirá lamentarse, o torturarse por su error. A fin de cuentas, el juego sigue.

Fuera de la cancha… ¿quién decide que ha empezado el resto de tu vida?¿Cómo se medira el acierto o el error del camino que decidiste tomar? Conforme lo recorres, según pases por un llano bajo cielos azules y un sol cegador pensarás que elegiste bien. Pasado el tiempo, cuando los baches, el fango y la lluvia te sorprendan, pensaras que te equivocaste. Pero solo será hasta que vuelvas a ver el sol brillando.

Por eso, vive, camina, juega, dribla, finta… y cuando lo creas oportuno, tira.
U2- One Tree Hill

lunes, 6 de julio de 2009

My playlist

Es importante llevar tu música contigo cuando te vas de viaje. Estoy seguro de que la mayoria de vosotros conoceis esta sensación: estas solo, con los cascos puestos. Tal vez caminas por la ciudad, o estas sentado en un parque. Y comienzan los acordes de una nueva canción, y le siguen los primeros versos. Te abstraes de lo que pasa a tu alrededor y de repente, las palabras y la melodía cuadran con algo que alguna vez has sentido. Y tienes la tonta ocurrencia de pensar que, de alguna manera, esa canción fue escrita y compuesta para ti. Y es falso. No lo fue. Pero supongo que no hace ningun mal a nadie pensarlo. Incluso puede que haga algun bien.

Ayer estuvimos en Westminster. El Big Ben, el parlamento (Remember, remember, the 5th of november)... Primero estuvimos solo Jorge y yo, pero al anochecer se nos unió la expedición valenciana de los miembros del grupo de teatro "Mutis por el foro", unos amigos del hogar.
Fue en algun momento de ese paseo por cerca del Tamesis cuando en mi cabeza se quedo atascada, como en una reproducción en bucle, una canción. Recordaba haberla escuchado en alguna parte ese mismo dia. Pero tambien en otro sitio, y no recordaba en cual.

Hasta que esta mañana he recordado que para este viaje no solo traia mi lista de reproducción habitual, sino que traia una de regalo. O más bien, de prestamo. Aun no lo he comprobado, pero creo que encontraré esa canción en ese pequeño reproductor plateado de marca Apple.

domingo, 5 de julio de 2009

A night in London

Ayer, jornada de meetings. Primero, con Holly, la inglesa más cullerense y su amiga Amber. George gozó de una tarde de ingles a tutiplen mientras esquivabamos a las multitudes que se precipitaban de tienda en tienda en las rebajas de Oxford Street. Eso si, no soltó prenda. Por la noche, encuentro con la expedición valenciana de un sector del grupo de teatro “Mutis por el foro”. Hoy toca dia más relajado, con comida en casa y tarde por Westminster.

Anécdotas… Holly y Amber nos llevaban a la estación de Waterloo para pasar la tarde cerca del London Eye. Salimos del metro, encaramos el pasillo. De pronto escucho unos acordes de guitarra. Son rápidos, familiares, y seguidos por riffs harto conocidos a pesar de basarse en improvisaciones. Tardo un par de segundos en darme cuenta. Es “Sultans of Swing” Y esta vez, no se trata de mi imaginación. No me lo pienso: me precipito a la salida y ahí lo veo. Un hombre abandonandose a la música, mientras sus dedos se mueven por el mastil de la guitarra a la velocidad del pensamiento, pero con una suavidad y precisión envidiables. No reconozco la marca de la guitarra… desde luego no es una Fender Stratocaster, pero a estas alturas poco importaba. Estoy en Londres, en una estación de metro, escuchando por primera vez una versión callejera del mitico tema de Mark Knopfler.

Si, lectores. Lo mio con los Dire Straits no tiene arreglo. Y mientras este en Londres, me temo que tendreis que leer cosas como esta una y otra vez. Por otro lado, nunca he aflojado una libra tan gustosamente como lo hice ayer tras escuchar semejante homenaje musical. Nunca.

“Way on downsouth; way on downsouth London town”

sábado, 4 de julio de 2009

Recuerdo

El metro en Londres está en obras. Eso significa que no hay aire acondicionado. Las temperaturas dentro de los vagones son cercanas a los 38 grados. Y cuando dentro hay mucha gente, es dificil de llevar. Sin embargo, cuando sales del vagon en tu parada, pasas de 38 a 29 grados de golpe, y es un alivio.

Hoy la cosa va del metro. El otro dia pasabamos por uno de los larguisimos corredores del underground londinense, y nos encontramos con uno de los subway musicians que frecuentan el metro. Este en concreto cantaba "Losing my religion" de R.E.M, y lo hacia muy bien, rasgueando su guitarra acustica. Jorge y yo pasamos por su lado cantando con el la canción. La verdad es que para mi fue un momento hermoso.

Losing my religion

Ibamos camino de nuestro transbordo en la estación de Bank/Monument, ya de camino a casa. Y entonces recordé... que una vez imagine que fué en esa estación donde conoci a la chica del jersey azul. Recordé que en mi imaginación, en ese momento sonaba "Expresso Love", de Dire Straits.
Y recordé que en mi imaginación, aquella vez equivoqué la forma de sus gafas.

Expresso Love

Y mientras recordaba, llegamos al lugar. Esta vez, el metro se retrasaba. Estuvimos casi cinco minutos esperando, y yo volvi a imaginar que la veia alli, sentada, con su carpeta verde, su mirada ausente y sus manos medio enfundadas en las mangas de su jersey azul. Aunque con este calor, en el mundo real seguramente vestiría una blusa blanca. Y es que cuando la imaginé aquella vez, se acercaba el invierno.

I was made to go with my girl just like a saxophone was made to go with the night...

viernes, 3 de julio de 2009

Vencedores


No podia ser de otra forma. Despues de una noche oscura, un dia soleado. Ya que no meteorológicamente, si metafóricamente. Hoy es nuestro tercer dia en la capital británica, y las cosas van muy bien. Por fin estamos definitivamente instalados en la casita a la que llegamos el dia 1. El casero finalmente nos alquila la habitación hasta el dia 29, y eso nos ha permitido por fin acabar de relajarnos y deshacer nuestro equipaje. Dentro de un rato iremos a hacer la primera gran compra de nuestra estancia. Ahora, valgan unas lineas para resumir el dia de ayer:

Hicimos tantas cosas... primero acudimos a Euston Square, pasamos al lado de la University College, donde trabaje de camarero hace un año, y despues nos fuimos a solucionar problemas burocráticos. Una vez finiquitado el asunto, llegaba el momento de enseñarle a George el centro de Londres. Al menos, una parte. Leicester Square (donde estan las huellas de las manos de personalidades como Charlton Heston, Dustin Hoffman, Michael Caine...) Alli habia un piano en medio de la plaza abarrotada de gente, y Jorge se lanzo a tocar en las viejas teclas su gran éxito "River flows in you". Increible, la gente le hizo fotos y le aplaudio. Ha nacido una estrella.





Momentos antes, al pasar por Picadilly Circus (alli donde Jofiel vio la luz del petreo cielo londinense en mi imaginación hace tantos años) nos encontramos con un rincon in memoriam de Michael Jackson. Nos pilló desprevenidos una mujer que, microfono en mano, me preguntó si podia hacerme unas preguntas sobre el malogrado artista. Y ahi estaba yo, al otro lado del micrófono, parloteando en ingles y hablando de la gira "Dangerous" de Jacko. Como echo de menos esas partidas de mus con el concierto de fondo...







Tambien pasamos por Trafalgar Square, donde guardamos un momento de patrio silencio en memoria de la derrota naval que nos propinaron estos isleños. Bajo la columna de Nelson vimos de lejos el Big Ben, que no visitaremos hasta el domingo. Como colofon, King Cross Station, en donde Jorge me prohibió que le preguntara a un encargado de la estación que por donde se iba a Hogwarts. Desalmado... De todas formas, y aunque no queria, George acabo haciendose la foto de rigor en el Anden 9 y 3/4.

Al final del dia, y como aun no tenemos Internet en casa, acabamos reviviendo buenos momentos viendo cierta serie americana. Lo que me ha dejado con unas ganas enormes de estrenar las canchas que hay cerca de casa.

En fin, todos tenian razón. Amaneció, el desaliento se fue tan misteriosamente como vino y nos quedamos vencedores (Jorge ha ganado al buscaminas en nivel intermedio, lo que le mantiene euforico; yo he acabado un solitario, que nunca esta mal) Termino esta entrada con un video que ya he colgado mil veces en otros sitios... pero es que me inspira valor. Hasta la próxima.


INVICTUS

jueves, 2 de julio de 2009

Siempre vuelve a amanecer


Un dia agotador. Calor, pesadas maletas, un telefono que no funciona como deberia, mil llamadas chapurreando un ingles que adolece de falta de uso. Acabar el dia en una casita que no es victoriana, pero no esta mal. Y no saber si podras quedarte alli más de una noche.

Por lo menos habra Internet, y el pesado portatil que Jorge ha cargado durante todo el dia habrá servido para algo...
Niet. Internet se ha estropeado justamente hoy. Y el portatil prestado esta capado, no te permite instalar software externo y por lo tanto, cuando el casero te brinda un USB con conexión a la Red, tampoco te sirve.

No puedes comunicarte con el hogar por ese medio, no puedes buscar nuevas opciones... pero puedes cenar los bocadillos que vienen preparados de casa, y dormir en un colchon grande, sin sabanas pero bajo un techo.

Nos vamos a dormir pronto, no hay ganas de nada. El desanimo se instala en el cuarto como un compañero que no habia sido invitado.
Pero tras la noche, el calor, el desaliento...


Siempre vuelve a amanecer.