jueves, 24 de diciembre de 2009

Redención


Martin Luther King dijo una vez: "quizás el sufrimiento y el amor tienen una capacidad de redención que los hombres han olvidado o, al menos, descuidado."

Feliz Navidad a todos.

Feliz Navidad, princesa.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Romance de los Duples


En honor a ese juego de caballeros, fanfarrones, envites, dejes, cerdos, pitos, señas, órdagos, Puntos, amarracos, piedras, dichos y redichos. El juego de naipes por excelencia, el más inteligente, entretenido, instructivo, vibrante, relajado e implacable.

En honor a Curro, mi compañero y hermano, que se da mus y se queda dos caballos por ver si entran dos cerdos y liga duples, o que lanza órdagos a pitos con un as y un siete nada más empezar la partida; y a Pablo, que de pronto cierra con maestría una jugada de manual y se lleva media partida; y a Nacho, nuestro maestro en estas lides. Por muchas partidas más.

¡Viva el mus!

Los Duples quiero cantar,

dignos son de que se canten,
que por pequeños que sean
al jugador bien complacen.

Cuando de primeras dadas
te reparten cuatro Ases,
¡qué esplondorosa firmeza
en su arrogante desplante
para envidar a la primera
y dejar la Chica en pase
y echar con desenvoltura
-pues tu Grande prestigiaste-
a los Pares un envite
que a los contrarios espante!

Con los Duples Ases Reyes
bien envidas a la Grande
y si envidas a la Chica
puede que también la ganes,
sin contar con el envite
de tres piedras a los pares
si es que no ha visto tu seña
el atento contrincante,
aunque si no te lo aceptan
bien podrás después cobrarles.

Y los Duples con figuras,
y dos cincos ¡que agadable!
ganar a los Pares y luego
¡Treinta al Punto inapelable!

Más si tienes cuatro Sotas
aunque golfas respetables,
no dejes que el femenino
grupo llegue a atolondrarte,
que en Duples hay con frecuencia
parejas más importantes,
y los Duples moderados,
no son muy recomendables,
que otros más voluminosos
pueden escachifollarles.

Pero si son cuatro Reyes,
bien puedes regocijarte,
pues además de envidar
modestamente a la Grande,
para que con la modestia
tu contrario no se escame,
y de envidar a la Chica,
para intentar engañarle,
un envite farragoso
puedes echar a los pares
O sea ¡doscientas piedras!
que es un Órdago espantable.

Ya los Duples he cantado,
dignos son de que se canten,
rendido pido disculpas,
por osar aconsejarte.

Y con esto y el deseo
de que la partida ganes
aquí acaba de los Duples
este sentido romance.

(Extraido del libro "el Mus" de Antonio Mingote)




miércoles, 9 de diciembre de 2009

Something from the past just comes and stares into my soul...


Cuando era niño, aprendí que no servía de nada tratar de huir de los errores. No os diré donde, pero aprendí que tus errores nunca te abandonan. Pueden quedar en algún lugar olvidado de tu alma, pero tarde o temprano, vuelven a aparecer ante ti. Son fantasmas del pasado, que pesan y a veces hacen que hasta te duela respirar.

Desearías no haberlos cometido nunca. Desearías volver a atrás y evitarlos... pero no puedes. Y tus errores te atormentarán hasta que los enfrentes. Incluso entonces, sus efectos seguirán hostigandote. Aun tendrás mil ocasiones más para lamentar para tus adentros, para tratar de cambiarlo todo. Pero no puedes. No se puede cambiar el pasado.

Es como un fuerte golpe en la cabeza. Pasarán unos minutos, y el golpe pasará a formar parte del pasado. Pero aun así, la cabeza todavía dolerá. Puedes tratar de ignorarlo, lamentarte... o aprender. Y trabajar por curar esa herida. Y convertirte en alguien mejor, más digno.

Ya lo dije: yo lucharé contra fantasmas. Si hoy escribo estás líneas es en honor a aquellas imágenes de la infancia; esas melodías que se te clavan en el alma cuando eres un niño y vuelven muchos años después para ayudarte en tu camino.

También escribo esto porque hoy alguien ha escrito mi nombre, y me ha pedido algo. Algo muy importante. Algo que no podré cumplir si no soy alguien mejor. No puedo esperar hasta entonces, así que lo hago hoy.

Lo prometo.


miércoles, 2 de diciembre de 2009

Sobre dragones y fantasmas

Al contrario de lo que la gente cree, ahuyentar para siempre a un fantasma es mucho más dificil que matar a un dragón. Si, el dragón es enorme, vuela y tiene aliento de fuego. El dragón está además protegido por escamas duras como el hierro, y solo deja al descubierto su vulnerable vientre en muy raras ocasiones. Y tan sólo durante unos escasísimos segundos.
Pero si el dragón vuela a lo lejos... ¿porqué matarlo?. Los hay tan majestuosos y bellos, allá en el horizonte. Los hay que han inspirado tanta belleza. Los hay tan nobles...


En cambio, los fantasmas aparecen. Sin más. Un día brilla el sol, el viento apenas sí es una brisa, y de pronto aparece, se apodera de ti, y convierte todo lo que te rodea en tinieblas. Susurra posibilidades atroces, aviva tus miedos, se alimenta de tus inseguridades. Te hace dudar, te inunda de tristeza, de apatía... y ni siquiera sabes que está ahí. ¿Cómo luchar contra algo que no puedes ver, ni identificar, y que en definitiva, te quita las ganas de luchar?

Existen caballeros dotados de una gran virtud, de una extraordinaria fuerza de voluntad. Hay en el mundo damas de una gran decisión y dones propios solo de cuentos de hadas. Pero ni siquiera ellos pueden matar un fantasma. Solo pueden enfrentarlo, y muy pocas veces lo ahuyentarán si luchan solos. Porque la mayoría de fantasmas, en realidad, no existen. Solo lo hacen los que uno mismo deja crecer en su interior.

Mi lanza está astillada, su punta hace tiempo que no está afilada. Mi escudo está mellado, mi cota de malla oxidada. Mi espada no tiene brillo, y ya ni siquiera tengo corcel. ¿Para que quiero enfrentarme a dragones? Vuelan lejos de mi, y son hermosos de ver. Inspiran grandes leyendas y enardecen los corazones. Y además, no tendría ni una sola oportunidad. Sin embargo, pese al desaliento, el miedo, el cielo nublado y esa amarga sensación que deja un alma en pena en el corazón, lucharé. Yo ahuyentaré fantasmas. Tal vez vuelvan. Pero hasta entonces, volverán los días felices y los cielos azules. Y cuando vuelvan, estaré preparado.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Sigo en la brecha


C.S. Lewis escribió una vez: "Dios susurra y habla a la conciencia a través del placer pero le grita mediante el dolor: el dolor es su megáfono para despertar a un mundo adormecido"

Por favor, para ya... te prometo que ya estoy despierto.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Tiene razón

Hoy no me quedan palabras. Las he gastado en mi cabeza, alternándolas de mil formas, y resultando que ninguna tenía sentido. Esta tarde ni la música era un consuelo mientras caminaba por la calle. Lo es mucho menos ahora, a estas horas de la noche. Solo puedo desear que llegue mañana, aunque ni el amanecer será un consuelo en si mismo.

"El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho" William Shakespeare.

Yo no soy un sabio. Tengo miedo. Pero también esperanza. La esperanza es para los tontos, dicen. Y se sonríen.
Pero no saben que yo en eso ya tengo un doctorado.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Caia la noche, y seguía siendo otoño...


"El té estaba aún muy caliente cuando Jofiel se llevó el vaso a la boca, mientras miraba con sus ojos grises como una multitud de gente entraba y salía de los vagones del metro de la estación de Charing Cross..."


Levantó la mirada de aquellas hojas manuscritas, que tantas veces había releído y miró hacia el cielo, que estaba más azul de lo que se esperaría para un día cualquiera de otoño. Definitivamente, el tiempo estaba loco. Un día brillaba el sol al amanecer, y al atardecer el gris lo tapaba, y la lluvia regaba la tierra. Los días resplandecientes solían arrastrarlos los fuertes vientos helados que se cuelan en el cuerpo, no importa cuanto cuidado pongas en no dejar ni una rendija entre este y tu ropa. Pero hoy no era uno de esos días: ni la más pequeña de las hojas secas caídas se movía de su lugar en el suelo. Daba igual lo loco que pareciera el tiempo, si durante algunos instantes todo parecía tener sentido.


Devolvió la vista a su puñado de maltratados folios, pasándolos con rapidez adivinando su contenido. Si, en ese aparecía el momento en el que... y en el siguiente sucedía aquella otra cosa... Se sabía todos aquellos momentos de memoria. Al fin y al cabo, solo habían sucedido en su imaginación. Pero pronto llegó a la primera hoja en blanco. No era de extrañar, ya que no había escrito demasiado de aquella primera historia. La continuación siempre se posponía: hasta el fin de semana, quizá el próximo puente, o tal vez en Navidades... o en verano. Y así se pasaban los años, y seguía teniendo las mismas hojas escritas, y las mismas en un blanco sucio y estropeado.


Y en ellas vio a aquel vagabundo que recorría el mundo con su guitarra a la espalda, mirando con ojos cansados pero llenos de esperanza. Vio también al niño que encontraba un portal a otros mundos en un túnel hecho de plantas, y al que se disfrazaba de justiciero enmascarado y escapaba por su ventana para combatir el mal. Contempló al joven grumete de extraña y desigual barba, embarcando por primera vez en su velero. Y al brillante mago de risueña mirada, con la que leía los pensamientos de la gente para después materializarlos entre sus habilidosas manos...


Empezó a levantarse viento, y las hojas a punto estuvieron de salir volando, así que las guardó con cuidado en su carpeta y echó a andar al tiempo que se ajustaba los auriculares para después guarecer sus manos, siempre frías, en los bolsillos de su chaqueta. Estaba tan ensimismado en sus ensoñaciones, potenciadas por el sonido del piano en sus oídos, que casi lo atropellaron en el primer paso de peatones. Pero apenas parpadeó. Le gustaba pensar que no tenia miedo a nada, y había épocas en las que realmente lo creía. En realidad, le daban miedo muchas cosas. Pero el siempre decía lo mismo: "no se puede vivir con miedo" No sabia donde lo había leído, o escuchado. Hacía de aquellas frases su estandarte, su decálogo. Uno que podía hacer pedazos el silencio y la noche.


De pronto, se dio cuenta de que había tomado un camino que no conocía. No sabía que habría detrás de la próxima esquina, pero seguro que la parada de metro no podía estar lejos. Aunque tal vez no la hubiera, o quizá estuviera cerrada. Valoró la opción de caminar durante todo el trayecto, y se dio cuenta de que la idea no le amedrentaba. Al fin y al cabo, lo que tiene elegir un camino es que abandonas otros. Es ley de vida. Y no se puede vivir con miedo. El no quería hacerlo.


Y cuando dejó de pensar en todo aquello, volvió a sonar aquella canción en sus oídos, y él mandó callar a todas sus voces, porque en aquel momento solo quería escuchar. Porque tal vez, algún día, aquella canción podría convertirse en su próxima historia. Aunque de momento no supiese cual de todos sus personajes la iba a protagonizar.


Caia la noche, y seguía siendo otoño. Y escuchó.



jueves, 10 de septiembre de 2009

He's back...


Lo ha hecho. Mark Knopfler vuelve con nuevo trabajo de estudio. "Get Lucky" es su nuevo trabajo, que estará a la venta el próximo dia 15 de septiembre. Pero lo que tiene esta sociedad es que todo puede encontrarse antes en Internet. Y efectivamente, los nuevos singles y varias canciones pueden ser escuchadas ya en plataformas como Youtube.
No he escuchado mucho, y reconozco que más que el single "Get Lucky" que da nombre al álbum, me ha atrapado mucho más el tema "Border Reiver" Un tema con una fuerte influencia celta, tanto en la composición como en la letra. Estos dos letras tienen más parecidos en lo musical con obras de Knopfler para cine, como "Shot at glory".
Temas con un sonido más eléctrico son por ejemplo "Cleaning my gun" o "You can beat the house". Pero aun es pronto para que yo pueda decir mucho más... me queda escuchar y reescuchar el disco varias veces, paladearlo bien para poder hacerme una buena idea.
No me considero un erudito acerca de Mark Knopfler, ni de ninguna otra cosa, pero en todos los trabajos del ex lider de los Dire Straits he encontrado canciones que me han llegado desde el primer momento. Quizá por eso me gusta tanto escucharlo.
Y no sabría nada de estas nuevas canciones si no fuese por ti...

jueves, 27 de agosto de 2009

Here comes the sun

Here comes the sun

Parecía que nunca llegaría, pero igual que siempre vuelve a amanecer, o igual que la semana de exámenes llega inexorablemente cada febrero y cada julio para amargar la vida del estudiante felizmente ocioso... el momento de la peregrinación de los Blisters a Liverpool ha llegado.

En apenas 7 horas, esta panda de locos, unidos por la amistad, el amor a la música, por su pasión por los Beatles y por el leperismo más absoluto, comenzarán su Magical Leper Tour. De Valencia a Reus, y de ahí a la ciudad de los Fab Four, directos a su debut en el mítico The Cavern.

¿Sobrevivirán los Blisters al inhospito clima ingles, al no menos inhospito idioma ingles y a la dieta de "fish and chips"? ¡Por supuesto! Con Caco a la batería (y a los fogones de la cocina) todo es posible ("That's very good enough, folks!!"). Vicente también tiene controlado el tema del ingles con su pulido acento: "absorb me an egg, mister beautiful!". Fede tampoco es manco; ya lo oigo presentar al grupo allá arriba, en el escenario... y si lo del ingles se tuerce, pues un "¡Malvinas, argentina!" con el puño en alto siempre queda bien y de seguro que romperá el hielo entre los bretones y los leperos. A Pablo no le salen las cuentas... entre la tumba de Eleanor Rigby, los conciertos, la casa de Lennon y mil cosas más que tiene en mente se le acaban los cinco días.

Y yo me voy únicamente deseando que el avión no haga "puf", porque tengo mucho que hacer a mi vuelta. Estoy ilusionado con esta oportunidad que jamás habría soñado si no me hubiese cruzado con esta panda de músicos geniales (Ya oigo a Vicente gritando: "aquí el único músico soy yo!!")

We can work it out

Curiosamente, las canciones que acompañan a esta entrada no figuran en ninguno de nuestros repertorios (tocaremos allí la friolera de ocho conciertos) Son de los Beatles pero... tienen otro cometido, otro significado, y solo las escucharé en mi Aypod. Hasta mi vuelta.

¡Ah! Y a al volver al hogar, a los Blisters solo les quedarán dos viajes rituales por realizar: uno, a musik Produktiv (o como se escriba), proveedor oficial con sede en Alemania, y el otro, por supuesto, a Lepe.

martes, 28 de julio de 2009

Going Home

Ahora si, el viaje llega a su fin. Esta es la última entrada que escribo como crónica de estos 28 dias en Londres. Un viaje que ha tenido momentos muy buenos, otros algo duros... pero que en general puede calificarse de excelente.
No han sido pocas las veces que me han dicho que dejase de contar los dias, que el tiempo vuela y que luego me arrepentiria y echaria todo esto de menos. Echando la mirada atrás, efectivamente, el tiempo ha volado. Parece que fue ayer cuando llegamos cargados de maletas y bajo un sol de justicia.
Seré sincero: echare de menos esta ciudad. Los momumentos, las calles, las casas que ahora solo podre ver en las peliculas. Extrañaré el ambiente, las historias, escuchar canciones en lugares emblemáticos. Echaré de menos el metro, las conversaciones en ingles en las que me trabo y equivoco los tiempos y los géneros, las caras de Jorge cuando no entiende lo que pasa a su alrededor. Echare de menos Portobello, Charing Cross, Leicester Square, Picadilly, Whitechapel... tantos lugares, tantas cosas. Y aun no las he hecho todas.
Pero en mi vida echare muchas cosas de menos, y no siempre tendré la oportunidad de borrar esa añoranza tomando un avión y viajando dos horas. Ahora puedo.
Como guinda final, algunas fotos de las dos últimas semanas. Gracias a Paul y Jake por acompañarnos estos últimos dias.




lunes, 27 de julio de 2009

Pickpockets

Estos últimos dias están siendo frenéticos. Acompañados por Paul, Jake, y amigos de unos y otros, anteayer visitamos el museo de historia natural. Fue realmente interesante, lleno de fosiles de dinosaurios y criaturas prehistóricas, y tambien de animales disecados de todo tipo.
Ayer domingo, en la misma compañia, visitamos el mercado de Portobello Road, tambien muy interesante. Con esta visita finalizamos el programa de sitios por visitar de este viaje. En la lista de cosas por ver quedan unas pocas cosas: ver un musical (otro año será) y pillar a un pickpocket en acción en el bus o en el metro son algunas de esas cosillas. Ya veis, curiosidades que le llaman la atención a uno. Y es que aqui por todas hay señales que te advierten de la presencia de estos rateros de guante blanco que tanto me fascinan (por su habilidad, no por su dudosa moralidad) Sin embargo, nunca he podido sorprender a ninguno en plena rutina. Por fortuna, de momento tampoco hemos sido victimas de ninguno.

Hoy nos daremos nuestro último garbeo por el centro de Londres. La vuelta a casa ya es inminente.

sábado, 25 de julio de 2009

El último dia 24

Hoy es dia 25. Pero seguro que en los rincones de viveros todavia puede escucharse el eco de los sonidos del piano. Y yo aqui, a miles de kilómetros. Recuerdo cuanto deseabas ir al concierto de Yann Tiersen. Y me pregunto si anoche te acercaste a aquel lugar, atraida por esa banda sonora.
Me hubiese encantado llevarte al concierto, y preguntarte el nombre de cada una de las piezas. Y verte sonreir.
Lo reconozco. Habia olvidado completamente que ayer tocaba Yann Tiersen en Valencia. En mi cabeza solo habia sitio para el último dia 24. Gracias.
¿Sabes? Me han hablado mucho de él, pero yo solo tengo esta en mi lista de reproducción.

jueves, 23 de julio de 2009

Superman

El dia de ayer fue uno muy movido. Pero no tanto para mi, ni para Jorge, como para esa persona a miles de kilómetros de distancia que se pateó Valencia de arriba a abajo, con el móvil a la oreja cada dos por tres, posponiendo trabajo y descanso con un sólo objetivo: que mi hermano y yo nos pudiesemos matricular de nuestras respectivas carreras. Algunos llaman a esa persona "el director", otros tio, marto, o Gonchi. Pero pesé a que nosotros podriamos llamarle "Supermán", preferimos llamarle "papá"
Gracias a él y a sus desvelos, hoy Jorge está matriculado en primero de arquitectura, y un servidor en primero de filología inglesa. Creo que para lograrlo, el protagonista de la entrada de hoy tuvo que sufrir un tremendo parto burocrático, enfrentandose a esos funcionarios aburridos que parlan un valenciano cerrado y monótono. Pero el llegó, vió, volvió a mirar por si las moscas, y finalmente venció.
La lista de méritos de nuestro superheroe particular no puede ser abarcada en un texto escrito, pero esta en mi mano hacer un pequeño homenaje en agradecimiento. Por todo. Y para ello, qué mejor que colocar aqui un enlace a un video de esos genios (el los llama "artesanos del humor") que él mismo nos presentó hace tantos años, cuando ponia aquellos viejos casettes en cada viaje que haciamos con nuestro viejo Nissan Primera. ¿Te acuerdas? Esta fue de las primeras que escuchamos. Y nos reiamos tanto...
Gracias por todo, papá.

Consejos para padres

miércoles, 22 de julio de 2009

There she goes


Miró el reloj por enésima vez en cinco minutos. Seguía llegando tarde. Tras el reloj, sus ojos recorrieron izquierda y derecha, en busca de algún hueco donde aparcar. Bingo. Aun no había dado una vuelta y ya tenia donde dejar aquel trasto. Decididamente, era su dia de suerte. Aparcó con un par de maniobras (quizá tres) y descendió a toda prisa. Prisas… parecían su “sino”; aunque él sabía que en el fondo, era gracias a su mala costumbre de llegar tarde que estaba alli aquella mañana.

Abrió el maletero, cogió el balón y cerró. Sus ojos ya buscaban la entrada de aquel lugar, y la descubrieron a unos veinte metros. Botó el balón para comprobar como iba de aire, y comenzó a andar. Diez o quince pasos después, la vió a ella. Estaba sentada en un escalón, vestida con ropa de deporte. Él le sonrió a traves de la valla que les separaba, y quiso verla sonreir a modo de saludo. Treinta segundos despues, ya no había ninguna valla entre los dos.

Meses despues, él no recordaría qué se dijeron al verse. Solo recordaría que se dirigieron a la cancha, y empezaron a lanzar. Primero uno, luego otro. Él, ella, él, él, ella, otra vez él, dos veces ella. Y así se pasaban los minutos. Charlaban, lanzaban, esquivaban a los jugadores de futbol que jugaban su propio partido tras ellos…
Él trataba de impresionarla de alguna forma, aunque algo en su interior le decía que aquella era una idea estupida. Nunca supo si lo había logrado. Nunca quiso saberlo. No lo necesitaba. Tampoco supo cuanto tiempo pasaron lanzando a canasta, hablando, riendo… Pero en algun momento cercano al mediodia, los lanzamientos cesaron, y ambos salieron de la cancha.

- Te he ganado – le dijo ella con aquella sonrisa tan suya. Él rio, y asintió.

Porque era cierto: le habia ganado.

lunes, 20 de julio de 2009

Thinking about...

Estos últimos dias se han salido de lo habitual. La llegada de un amigo de Valencia, Javi, con todo un sequito de gente de Alicante y Benidorm, ha trastornado nuestra marcha habitual en la ciudad. El sabado salimos por Leiceste Square y Covent Garden, probando los tipicos pubs. Los precios son tan agradables como un alfange clavado entre los omoplatos, pero llegamos a un local llamado The Verve en la "Happy Hour", y con todo a mitad de precio, pude disfrutar de mi mojito, y por primera vez, de una pinta de cerveza. Por encima de todo, fue una noche divertida.
Hoy, durante este rato de conexión diaria, he seguido rescatando canciones que, si no olvidadas, hacia tiempo que no escuchaba. Hoy son dos las canciones que me han convencido de que se merecen un sitio aqui. Y es que a solo nueve dias de la vuelta a casa, no dejo de preguntarme cosas. ¿Habre aprovechado el tiempo aqui? ¿He exprimido al máximo las posibilidades de este viaje? ¿Habre cambiado en algo? Supongo que todo tiene que ver con el tiempo que tengo, y lo que hago con él. Anyways, who wants to live forever?

En cambio, hay cosas que no me las pregunto. Se lo que hare cuando vuelva a casa. Esto es un secreto, pero todas estas noches (y ya son más de veinte) me ha pasado algo muy inusual, algo raro: me costaba dormirme. No era nada desagradable, unicamente pensaba. Y si piensas, no puedes abandonarte al sueño. Y yo pensaba mucho. A veces solo imaginaba imposibles, otras jugueteaba con las posibilidades, en muchas ocasiones aventuraba. La mayoria de las veces, imaginaba el dia 29 de julio.

sábado, 18 de julio de 2009

All along the watchtower

Y yo me preguntaba, hace más o menos un año: ¿qué harian un bufón y un ladrón conversando en la torre del reloj?
Fue aqui, en esta misma ciudad, el verano pasado, durante una tarde lluviosa. No recuerdo bien porque... pero necesitaba canciones nuevas, y las encontre.
Alex me dijo una vez que esta canción es una de las más versionadas de la historia de la música, y debe de ser asi, a juzgar por la cantidad de videos distintos que encontre por youtube. Aqui os dejo mis favoritos:

Bob Dylan

Bob Dylan, live

Eric Clapton and Lenny Kravitz


"There must be something out of here", said the joker to the thief...

viernes, 17 de julio de 2009

Sargent Lepers Lonely Hearts Club Band


De estar en casa, allá en Valencia, hoy sería un dia grande. Seguramente tendría un sms de Caco rogando puntalidad, me pasaria la mañana tarareando los coros de las canciones del nuevo repertorio, y tratando de acordarme de todas las percusiones. En algun momento tendría que llamar a Pablo para detallar el tema del viaje: ¿llevo mi coche?¿Me lleva alguien? Lo resolveríamos en el ensayo de la mañana, ese que siempre tiene algo de nervios y muchas risas.
Si estuviese en Valencia, hoy sería dia de concierto con The Blisters.

The Blisters: panda de leperos formada por (de izquierda a derecha) Fede "Deambulante" Hernán, Salva "mil nombres" García, Caco "The Big Leper" Bello, Vicente "Niceto" Micó, Pablo "McCartney", y yo mismo. Aun no se que apodo me habrán puesto, pero "el mago" no suena mal del todo.

Hoy esta banda de grandes músicos continuan con su particular "Magical Mystery Tour" haciendo un alto en Port Saplaya para dar un nuevo homenaje a esa mítica banda de la que The Blisters es tributo: los fab four de Liverpool, los Beatles.

Y aqui estoy yo, a miles de kilómetros, y me lo voy a perder. Y lo digo aqui: cada concierto de The Blisters es un "must seen", pero vivirlo en el backstage es infinitamente más intenso, más divertido, y en general, más más.
Desde aqui os mando todo mi apoyo y mis mejores deseos. Nos espera un mes de agosto de éxitos, risas, beatles, Liverpool, leperismos absolutos, risas y más exitos. Brindo por ello.
¿Qué nunca habeis visto a The Blisters en directo? Podeis hacerlo aquí.

jueves, 16 de julio de 2009

I giorni

El sol entraba en la habitación desde hacia ya horas. Es inevitable cuando la ventana solo está vestida por una fina cortina que antaño fue blanca. Sólo se escuchaba el silencio, pero él sabia que el despertador pronto iba a romperlo. Y asi fue. Se levantó de un brinco, queriendo devolver a la habitación su silencio cuanto antes. Plic. Y todo quedó de nuevo en silencio. Y él se tumbó de nuevo en su cama, boca arriba, y se quedó contemplando el techo, sonriendo.
Porque aquella mañana todo iba a ser distinto, y no una cruz más en la cuenta atrás de su calendario. Por la tarde volvería a llover, seguro. Pero aquella mañana era como la de las películas: hermosa, calida, suave y prometedora. Aún permaneció tumbado un rato más, recreandose en sus recuerdos, soñando con los ojos abiertos. No habia prisa.
Y en el fondo sabía que aquella mañana era igual a muchas otras, y que si la notaba distinta, más llena de luz y con una promesa en cada soplo de brisa, era porque quería verla así. Lejos, quizá cerca de su hogar, alguien estaría sintiendo como la misma mañana le robaba sus sueños y los esparcía al viento. Asi es la vida. Hoy yo, mañana tu; pasado, él. Asi somos.
Al final resultó que aquel dia sólo fue una cruz más en la cuenta atrás de su calendario. Y al principio se sintió triste, pero después se consoló pensando que siempre vuelve a amanecer.
Tal vez mañana...

miércoles, 15 de julio de 2009

Going home? Not yet...

Y ya han pasado dos semanas. Hace 14 dias Jorge y yo llegabamos a la capital londinense agobiados por el peso de las maletas, por un calor sofocante y por los constantes problemas con los que nos encontramos aquel dia 1 de julio.

Hoy el cielo vuelve a lucir gris sobre la city, despues de una noche de lluvia torrencial. Ecuador de la expedición, y aun quedan muchas cosas por hacer. Muchos partidos de baloncesto al atardecer, muchas compras tronchantes, muchas conversaciones absurdas con la seguridad de que muy poca gente podra entender lo que decimos, muchas cosas nuevas y raras por ver.


Pero aun asi, cada noche imagino como será volver a casa...

martes, 14 de julio de 2009

I guess that's why they call it the blues

La busqueda de un trabajo temporal en la capital inglesa no es tarea facil. Si para alguien lo és, que me diga cual es su secreto. El dia de ayer estuvo casi totalmente dedicado a ir de local en local preguntando y dejando curriculums. ¿La cosecha? Desde los "lo siento, no buscamos más personal", hasta el archiconocido "te llamaremos si queda una vacante". Pero nunca el "empiezas mañana" que yo desearia. Pero bueno, no pasa nada. No necesito el trabajo a vida o muerte, sólo me hubiese venido bien para no tener que volver a casa con mis ahorros diezmados. Pero como ya estaba previsto, todo bien.
Hoy visitaremos el museo Británico, y con eso ya hay bastante para todo el dia. Por la tarde, a eso de las ocho, iremos a jugar nuestro partido de basket diario, y despues, la cena y sesión audiovisual en ingles. Jorge aprende bastante.
Para terminar, más canciones desenterradas del olvido. Esta la escuche por primera vez hace muchos años, volviendo de una excursión familiar a Navajas, al "salto de la novia". En el coche papá puso un CD: "Elton John's Greatest Hits". Entre todas las canciones que me gustaron, ayer por la noche me vino esta a la cabeza. Repasaba mentalmente la letra, y decidí que hoy tendría su sitio aqui. Espero que os guste.

lunes, 13 de julio de 2009

Long night

Hoy el tiempo me juega una mala pasada y no puedo extenderme tanto como querria. Ahora mismo salgo en busca de opciones de trabajo, espero tener suerte. Os dejo con una canción que solia encantarme hace años, y que por alguna razón he querido volver a escuchar hoy.

Tambien aprovecho para adjuntar algunas fotos de dias anteriores, fruto de largos paseos por Baker Street, Trafalgar Square y Charing Cross, entre otros lugares.






domingo, 12 de julio de 2009

Feed the birds

Al llegar se dio cuenta de que aquel sitio ya no era como él lo habia imaginado. Era imposible. La plaza parecía mucho más pequeña en la realidad que en su imaginación, y no era silenciosa, sino que bullia: la gente parloteaba mientras caminaba atropelladamente, los coches y taxis rugian a pocos metros. También la catedral parecía mucho más pequeña, aunque no menos hermosa.

Habia soñado con aquel lugar desde que era un niño. Desde entonces habia querido ir hasta aquella gran escalinata, y descubrir alli a aquella anciana, casi susurrando:

“Dos peniques para la comida de las palomas…”

Cerró los ojos, tratando de recordar. Casi podia escuchar aquella canción, que siendo un niño le habia arrancado esas primeras lágrimas que uno derrama sin saber porque. Y de pronto el recuerdo revivió tanto en su ser, que sintió como se le hacia un nudo en la garganta, y como los ojos empezaban a inundarsele. Sacudió la cabeza con fuerza, y ahuyentó el llanto.

“Dos peniques para la comida de las palomas…”

Se llevó la mano al bolsillo, y alli estaban sus dos peniques. Pero en la plaza no estaba la anciana, ni el niño que él fue una vez. Ni siquiera quedaban apenas palomas.
Asi que guardó sus dos peniques y se alejó de alli, apretando los dientes, pero todavia recordando la canción de su infancia.

sábado, 11 de julio de 2009

¿Elvis está vivo?

Allí lo tenia: brillante, inmortalizado en una tienducha perdida en la gran ciudad. Se decia que el rey todavia vivia, y que estaba “en el cuarto forrado de leopardo dorado” mientras contemplaba su propio funeral. Se decia tambien que unos pocos elegidos sabían la verdad: la gente de Memphis, Bob Dylan… Aunque claro, todo según aquel cantante argentino.

Pero allí estaba, tallado en bronce o algo parecido, con su sonrisa chulesca, su característico peinado y su pose rock’n’roll.
Mientras le observaba, él pensó que si era cierto que el rey seguia vivo, muy harto tuvo que acabar del mundo como para mantenerse oculto todos esos años. Al fin y al cabo, al mundo no le importaba en realidad si seguía vivo o no, mientras pudiesen seguir escuchando sus canciones.

Dio unas palmaditas en el brazo de aquella regia estatua mientras suspiraba, y se alejo unos pasos. Entonces recordó aquello que ella le contó una vez:

“¿Sabes que todas sus canciones son de amor? Salvo una en la que le pide perdon a su hija por tener que separarse”

“Entonces esa tambien es de amor…”


Y supo que si se habia detenido delante de aquella estatua de Elvis era porque le recordaba a ella. A las canciones que le habia enseñado, a sus miradas, a sus silencios, a las tardes en el parque en las que ella no llevaba su reloj azul en la muñeca…

El sonido de la puerta al abrirse le sacó de su ensimismamiento. Al girarse vió que estaba formando cola, asi que se disculpó, dejó que otros se fotografiasen con el rey y salió de alli canturreando:

“You look like an angel…”

jueves, 9 de julio de 2009

Wild West End

Ayer volvió a llover sobre Londres, aunque gracias a Dios, no lo hizo tan torrencialmente como anteayer. Gracias a eso, tras degustar unos estupendos espagueti carbonara cocinados por Jorge, nos fuimos al centro a dar una vuelta. La llovizna caia sobre el asfalto cuando salimos a la calle por la salida de metro de Leicester Square, en dirección a Covent Garden. Todo el West End está plagado de teatros que anuncian musicales: “Los miserables”, “We will rock you”, “Thriller”, “El fantasma de la ópera”, “Grease”… Musicales que veré algun dia, sin duda, pero desde luego no este mes de julio. Los precios son prohibitivos, y esta expedición es todo lo proletaria que se puede esperar de un viaje de un mes a la capital británica.

A pesar de eso, curioseamos a gusto por toda la zona. Nos metimos en algunas tiendas de ropa, haciendo como que sabiamos de que iba la cosa, para salir minutos despues escandalizados de lo horteras que son estos británicos y/o de lo desorbitado de algunos precios. Visitamos tambien el Trocadero, en Picadilly Circus. Se trata de un lugar de ocio un tanto extraño, lleno de gente joven y no tan joven. Despues desanduvimos lo andado y nos dirigimos a la estación de metro de Charing Cross. Dentro de esa laberíntica red de pasillos subterráneos se encuentra una de las tiendas de magia más antiguas de Europa: Davenport’s. Un sitio realmente curioso que me hubiese gustado volver a visitar. Desgraciadamente, el horario ingles es muy limitado para alguien habituado al horario hispánico: llegamos al sitio en cuestión a eso de las 20:00, y habian cerrado a las 17:30.

Decidimos volver a casa, y por el camino, yo le contaba a George la vida y obra de Harry Houdini. Pero la culpa fue suya: vio un poster con su nombre en la puerta de la tienda, y parece ser que le picó la curiosidad. Tras unos veinte minutos de viaje, entramos en casa dispuestos a cenar un tipico desayuno inglés: huevos con bacon. Ñam, ñam.

Una de las cosas que más echo de menos aquí es tocar la guitarra. Por eso, en alguno de nuestros paseos por el centro, no es raro que hagamos pequeñas paradas en tiendas de música. Me gusta particularmente “The Hobgoblin”, cerca de Totenham Court Road. El tipo que lleva la tienda es muy majo, y me invita con insistencia a probar todas las guitarras: dobros, acusticas, eléctricas… La foto que podeis ver abajo corresponde a nuestro primer dia en la ciudad. Para que os hagais una idea de las ganas que tengo de tocar.


She says: "hey, mister... do you wanna take a walk in the wild West End, sometime?"
And i get trouble with my breathing.

miércoles, 8 de julio de 2009

I'm a passenger

“Para el hombre que sabe ver no existe tiempo perdido. Aquello que sería desocupación para otros, es observación para él” Alfredo de Vigny.


Ayer llovió a cantaros sobre Londres. El cielo, más gris que nunca, se iluminaba con los relámpagos, y al repiqueteo de las gotas le acompañaba el estruendo de lor truenos. A excepción del entrenamiento de baloncesto de la mañana, el viaje a la librería para poder conectarnos a Internet y la compra, no hemos salido de casa.
Desde el mediodia una pregunta me rondaba la cabeza persistentemente: “¿qué hago aquí?” No me malinterpreteis, lo paso muy bien. Disfruto como si fuera la primera vez que estoy en esta ciudad, tengo ilusión por ver cosas nuevas, y Jorge es un buen compañero de viaje. El inglés mejora matiz a matiz...

Pero ayer observaba el caer de la lluvia sobre los coches desde la ventana de nuestra habitación, y todo eso me pareció insuficiente. Hasta que he querido ver algo de sentido en la cita que encabeza esta entrada. Al leerla en uno de mis libros me recordé hace muchos años sentado en aquella clínica por los aledaños del ayuntamiento. Alli hacia recuperación por un problema de crecimiento en una de mis rodillas, y pasaba mucho tiempo sentado, mirando por la ventana. Recuerdo que jugaba a ser un gran detective, y trataba de averiguar el oficio de las personas que pasaban por la calle. Quería saber si iban o venían, adonde, y porqué, e inventaba sus historias. Y las horas se pasaban volando.

Supongo que me tomo este viaje como una prueba. Necesito ver si puedo volver siendo mejor de lo que era cuando me fui, hace hoy una semana. Necesito ser mejor. Y para eso no me vale solamente esperar que el tiempo pase rapido hasta que me deje en el dia 29. Eso sería desaprovecharlo. Asi que a ver que jugo le puedo sacar a estas tres semanas que quedan.

Además, Londres es una ciudad magnífica para observar. Creo que esta tarde llevaré a Jorge al 221B de Baker Street. Alli hubiera vivido el culpable de que me pasase horas acechando a los transeuntes que caminaban por aquella calle cercana al ayuntamiento.

The Passenger